Historia del archivo
El origen del Archivo Municipal de Ciudad Real se remonta a la fundación de la ciudad en el año 1255 por el rey Alfonso X El Sabio, según el traslado en pergamino fechado en 1264 que se conserva del privilegio original.
La primera casa consistorial de la que tenemos noticia estaba situada, según Balcázar Sabariegos y González Díaz , citados por José González Ortiz (Diario Lanza. 15 de Agosto de 2000), frente por frente con el actual Ayuntamiento en la llamada Alcaná de San Antonio. En este edificio se produjo un incendio en el año 1396, lo que provocó que el concejo se tuviera que reunir en el trascoro de la Iglesia de San Pedro. Según González Díaz, “mientras no existió casa-ayuntamiento, los privilegios y papeles de la ciudad se conservaron en un hueco del altar mayor de la Iglesia de San Pedro, al lado de la Epístola, en un cajón”.
Los Reyes Católicos ordenaron a través de las Cortes de Toledo de 1480 que se construyeran para ayuntamiento casas grandes y bien hechas y en el año 1484, aprovechando la estancia de Isabel la Católica en Ciudad Real, el concejo le pidió la casa y tienda confiscada al judío Alvar Díaz, donando a la ciudad dicha casa. “Don Fernando y doña Isabel, por la gracia de Dios, rey e reina … por cuanto por parte de vos, el consexo, yusticia, regidores, cavalleros, escuderos, oficiales e omes buenos de la ciudad de Ciudad Real, nos fue fecha relación que vos non teneis cassa señalada de aiuntamiento para vos ayuntar… Vos facemos merced e donación pura e propia e non revocable de la cassa que fue de Alvar Díaz que es en la calle de Correhería (actual María Cristina esquina a Plaza Mayor) con una tienda pequeña que está en las dichas casas e es anexa a ellas, para que fagades la dicha casa de Ayuntamiento e non para otra cosa alguna. E para que las dichas casas se no puedan vender ny empeñar ny dar ny donar ny trocar ny cambiar ny faser de ellas cosa alguna, salvo que queden perpetuamente para agora e para syempre jamás por casas de ayuntamiento de esa dicha ciudad.” (Doc. Nº 32 Archivo Histórico Municipal.) Pero hasta el año 1534 no se llevará a cabo, cuando Carlos I autoriza a la ciudad echar por sisa sobre los víveres que se venden, 120.000 maravedíes para edificar la casa de audiencia y cabildo en dos tiendas que tiene compradas en la plaza pública (Doc. Nº 80).
En los siglos XVII y XVIII se realizaron en el edificio consistorial, afectando lógicamente al Archivo, diferentes intervenciones motivadas por variadas circunstancias. Así, el terremoto de Lisboa del año 1755 afectó a varios edificios de la ciudad, entre ellos el del Ayuntamiento. En 1760 se acuerda trasladar el archivo antiguo por haberse inundado, debido al hundimiento de un canal maestro de las casas consistoriales (Libro de Actas, 1760, agosto, 7, fol. 279). En 1765 se produjo un incendio en los corredores de la plaza mayor que afectó a la casa consistorial, al prender una mujer una estera de enea “… y movida toda la ciudad por medio de las campanas, concurrieron todas las personas útiles para cortar y extinguir el incendio, el que por instante se aumentaba y ponía los ánimos en la mayor consternación y aflicción por las ruinas que causaba y para evitar otras mayores, se dieron por sus señorías y otros caballeros capitulares las mas promptas y eficaces providencias que dictó la prudencia humana y entre ellas la executasen y sacaren todos los papeles que esta ciudad tenía colocados en sus dos archivos y se pusiesen con la posible seguridad en un cuarto de las casas de habitación de don Miguel Ochoa y Viedma, recojiendo la llave el presente escribano, como se executó, sin que dichos papeles al parecer tengan más daño que la revolución de ellos, y sí muy grande y excesivo las referidas Casas Consistoriales…” (Libro de Actas, 1765, abril, fol. 192-195).
En el año 1864, la Casa Consistorial fue declarada en ruinas, pasando el Ayuntamiento a la calle de la Mata (edificio que después fue Audiencia Provincial) y más tarde al inmueble mandado construir por el alcalde Agustín Salido y Estrada en el año 1868. En este edificio, el último pleno se celebró siendo alcalde D. Eloy Sancho García, el 28 de febrero de 1972. Aproximadamente dos años después se demolía, trasladándose el Ayuntamiento y archivo incluído al Colegio Público Carlos Eraña. Allí permaneció unos años, hasta su ubicación en el actual edificio del arquitecto Fernando Higueras, construído en el año 1978.
En este edificio, el archivo se encontraba en la segunda planta, aunque tenía varios depósitos de documentos en diferentes plantas, así como fuera de la casa consistorial. En el año 1982 se trasladaron a la casa donada al Ayuntamiento por Doña Elisa Cendrero el denominado fondo histórico, 37 cajas que contienen 1.456 documentos de los siglos XIII al XX descritos en diferentes catálogos. Esta casa se convirtió en el Museo-Archivo Histórico Municipal Elisa Cendrero.
Actualmente el Archivo Municipal se encuentra en el Museo Municipal López-Villaseñor, un edificio del siglo XVI, casa natal de Hernán Pérez del Pulgar, que adquirió el Ayuntamiento y rehabilitó y adecuó en los años 90 para albergar la obra del pintor Manuel López-Villaseñor. En el año 2001 se amplió y reformó una parte del edificio para la instalación del archivo.